¿Destino, casualidad o elección?


Cuando era pequeña tenia un familiar cercano a mi madre que decía leer el futuro a través de las cartas, creo que fue la primera toma de contacto que tuve con este tipo de situación y de ahí surgió mi curiosidad con todos los temas ocultos y que por decir de algún mundo, temas sin base científica y sin pruebas claras de que sean verdad.

Es una tema un poco peliagudo ya que estamos tocando en algo tan sensible como la fe, la credibilidad, creencias y sabe Dios qué. P

Crecer con todo esa información me ha servido de mucho para entender mejor el mundo y todo que me iba sucediendo a lo largo de mi vida. En algunas ocasiones me ayudo a no caer en la desesperación pero por otro lado digamos que me obstaculizado a la hora de tomar decisiones. Al final comprendí todo y por eso hoy estoy aquí para compartir mi visión sobre el Destino.


Gasolina y Cerilla

El destino entiendo que existe pero tiene relación con lo que hacemos. Es la pescadilla  que se muerde la cola. Si trabajo gano y si gano es porque trabajo. Ahí está la clave en muchas cosas, creo que hay cosas que llegan por destino pero luego el proceso va depender de lo que hacemos.

Por ejemplo: Gasolina y cerilla

El destino es la cerilla y lo que hacemos es la gasolina, si en un momento dado las dos juntas ya sabéis que pasará.

Imaginaros que yo soy de un país muy lejano y la persona que coincido es de aquí de España y independiente como  ocurra a final coincidimos en un mismo punto. Eso fue obra del destino, porque algo habrá hecho para que pudiéramos conocernos y coincidi nos en el mismo momento.

Pero ahora viene la parte más importante...

Al conocernos, ambos tengamos la preparación para comprendernos, gustarnos y disfrutarnos no es una elección del destino es algo que hemos hecho para nosotros al lo largo de la vida. Si esa persona le gusta como  soy es porque hablo mil cosas, hago mil cosas es algo lo que yo me he estado preparando toda la vida  porque soy así.

Me gusta saber
Soy curiosa
Soy exploradora
Me gusta hablar, contar, compartir cosas, escribir, escuchar...
No soy celosa, ni controladora, necesito mi espacio, mi soledad, mi familia y mi tiempo.

Y por fin cuando conozca a esa persona soy así. No hay destino. Ha sido mi elección ser así.

Pero imaginaros que no soy suficiente para esa persona:

El destino  funciono.
Pero yo falle.

Eso significa que no me he preparado lo suficiente o quizás estoy mejor preparada para otra persona.

Así que en lugar de comeros la cabeza y echaros la culpa que vuestro destino es una mierda y que siempre os toca  sufrir,  recomiendo echar la vista atrás y reflexionar sobre vuestro modo de actuar. A veces se gana más en dejar ir aquello que no funciona, que no merece la pena luchar, porque estoy segura os espera algo mucho mejor, alguien que será capaz de ver vuestras cualidades y valores con una gran admiración y respeto.
Pero también debéis tener el valor de evaluaros y mejorar en aquello que necesita realmente cambiar, no vale decir..." Bueno soy así y que me querrá que me aguante", en un pequeño porcentaje si pero lo correcto seria mejorar en cosas que claramente has fallado, para eso estan los errores, para aprender y rectificar a tiempo.

El destino pone las cartas pero quien juega aquí somos nosotros y siempre se puede cambiar.



besos,

Anna


















INSTAGRAM FEED

@soratemplates